Medicina Estética: neuromoduladores

Bótox

¿Qué son los neuromoduladores y qué puede hacer por mi rostro?

Los neuromoduladores son una proteína natural refinada y purificada que han terminado por convertirse, en las dos últimas décadas, en el tratamiento estrella dentro de las técnicas de rejuvenecimiento facial menos invasivas.

Sus propiedades la convierten en el producto ideal para atacar los primeros signos del envejecimiento con gran efectividad.

A pesar de que cada vez son más los pacientes, mujeres y hombres, que deciden someterse a un tratamiento con neuromoduladores, las dudas sobre su aplicación, efectos y resultados son frecuentes. ¿Se trata de un tratamiento seguro? ¿Cuánto duran sus efectos? ¿Es doloroso? ¿Corro el riesgo de presentar un aspecto final antinatural?

¿Eliminan los neuromoduladores las arrugas definitivamente?

La toxina botulínica es un tratamiento sumamente efectivo, pero no una fórmula milagrosa (y siempre debemos desconfiar de cualquier supuesto especialista que nos indique lo contrario). La eficacia de sus resultados unido a la mínima invasión que supone su aplicación hacen que sea una alternativa muy atractiva frente a las intervenciones quirúrgicas.

Puesto que, además, las primeras evidencias de su impacto positivo se presentan de forma casi inmediata. Y los efectos no son irreversibles: los resultados son temporales.

Las infiltraciones son idóneas para atacar las arrugas de expresión y los signos del envejecimiento cutáneo más comunes: las popularmente conocidas como “patas de gallo” (contorno de los ojos) y las arrugas que se instalan en la frente o en el entrecejo.

No obstante, también puede usarse en otras zonas del cuerpo que también suelen ser evidentes escaparates del paso del tiempo: el cuello y el escote.

¿Cómo se aplican los neuromoduladores?

Los neuromoduladores se aplican sin anestesia, mediante una serie de “microinyecciones” que prácticamente no causan dolor, solamente una ligera molestia que se percibe durante unos instantes. La duración de este tratamiento de infiltración suele rondar, como mucho, los 15 minutos.

No debemos perder de vista que la finalidad de los neuromoduladores es conseguir un rejuvenecimiento lo más natural posible, no borrar de forma “artificial” cada una de las arrugas que conforman las expresiones faciales sin atender a las consecuencias finales en todo el contorno facial. Puesto que este tipo de aproximaciones son las que conducen a resultados muy alejados de la naturalidad y la armonía a la que debe aspirar la medicina estética.

¿Es un proceso seguro? ¿Tiene efectos secundarios?

Es un procedimiento muy seguro que no requiere pruebas de alergia en los pacientes. Los efectos secundarios más comunes suelen ser la aparición de hematomas pequeños durante los primeros días, que se irán desvaneciendo paulatinamente.

Algunos pacientes pueden presentar cefaleas, las cuales desaparecen sin mayores inconvenientes con el tratamiento analgésico convencional prescrito por el médico.

Los neuromoduladores están únicamente contraindicado si la persona está embarazada o tiene problemas de coagulación (o bien está siendo sometida a algún tipo de tratamiento con anticoagulantes). Por ello, la valoración previa del paciente por parte del médico especialista en la materia es fundamental, como ante cualquier tipo de intervención o tratamiento vinculado con la medicina estética o la cirugía plástica o reparadora.

¿Cuándo empezaré a ver los resultados?

¿Con qué frecuencia debe repetirse el tratamiento con neuromoduladores?

Las primeras muestras de una piel más tersa, tonificada y luminosa, gracias a la reducción y atenuación de las arrugas, aparecerán en torno al tercer día. Y su eficacia será más que evidente de forma progresiva. Poco a poco iremos viendo cómo nuestro rostro se tonifica y rejuvenece.

Estos efectos estarán presentes durante un total de cinco o seis meses. Luego deben realizarse las llamadas “sesiones de recordatorio”, para conseguir los mejores resultados posibles.

Lo más recomendable durante el primer año del tratamiento es repetir las infiltraciones cada cuatro meses, para garantizar la máxima efectividad y mantener ese efecto de borrado o matización de la arruga. A partir del segundo año, lo normal es espaciar las sesiones con unos cinco o seis meses de diferencia.

Tratamiento de botox

¿Qué tengo que tener en cuenta después de haberme puesto neuromoduladores?

Una vez las infiltraciones con neuromoduladores han sido convenientemente aplicadas, hemos de evitar someter nuestro rostro a cualquier tipo de agresión o impacto en las 4 o 5 horas inmediatamente posteriores.

Sin embargo, retomar nuestra rutina normal y cotidiana es algo que podemos hacer en el mismo día del tratamiento. Al ser una intervención estética no quirúrgica, no requiere de cuidados postoperatorios mas allá de la cautela frente a golpes o movimientos bruscos ya mencionada en las primeras horas posteriores a su aplicación.

Además, los neuromoduladores pueden aplicarse en cualquier época del año. Lo cual es cómodo y facilita que las sesiones de seguimiento sean muy efectivas.

Y puede combinarse o crear “sinergias” con otro tipo de tratamientos faciales, para potenciar los efectos de luminosidad, tersura y elasticidad. Nuestro médico especialista puede aconsejarnos sobre ello e indicarnos qué podemos o no debemos combinar en nuestro proceso de rejuvenecimiento cutáneo.

Los neuromoduladores son seguros y tienen excelentes resultados:

pero solo en manos de médicos profesionales

El intrusismo profesional existe y las consecuencias las pagan los pacientes en las alteraciones de su cuerpo. Por ello, es fundamental que siempre que queramos someternos a un tratamiento de medicina estética, aunque no implique cirugía, lo hagamos pasando por las manos de especialistas acreditados y autorizados.

Las infiltraciones de neuromoduladores solamente deben llevarse a cabo por médicos especializados en medicina estética. Los cuales deben conocer a la perfección cómo es la estructura y el funcionamiento de la musculatura facial del paciente. Y todas sus posibles reacciones.

¿Quieres saber más sobre este tipo de tratamientos? Ponte en contacto con la Doctora Meli, médico y especialista en cirugía plástica, estética y reparadora con más de 20 años de experiencia. ¡Y afronta un proceso de rejuvenecimiento facial con todas las garantías!

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